viernes, 20 de mayo de 2011

Los prospectos y el Draft

Durante esta semana hemos jugado aceptable. Los lanzadores siguen luciendo muy bien y aunque Javy Vázquez ha estado un poco tambaleante estamos confiados que podrá hacer los ajustes necesarios para solidificar nuestra rotación.

Este viernes comenzaremos los juegos de interligas. Esta primera serie será contra el equipo de Tampa, el otro equipo del estado de Florida. Será un fin de semana difícil ya que los Rays se encuentran en la primera posición en la siempre fuerte división Este de la Liga Americana. Estamos listos para la batalla.

La pasada semana hice mención del venidero Sorteo de Agentes Libres (Draft) que se efectuará la primera semana del mes de junio. Han sido mucho los correos electrónicos que he recibido sobre este tema y es obvia la preocupación y el desconocimiento sobre este proceso. Para beneficio de los padres y prospectos pretendo abundar en este y mis siguientes escritos sobre el sorteo.

Antes de presentar mis comentarios quiero aclarar que solamente expreso mi opinión. Cada situación en particular con cada uno de los prospectos y su realidad en el Draft es diferente una de la otra. Sin embargo existen procedimientos que son estándar.

Estoy seguro que ya tanto los padres como los prospectos ya han oído muchos consejos. Quizás demasiados consejos. Algunos de estos contradictorios que llevan más a la confusión que al esclarecimiento de dudas. Trataré de aclarar en algo sus dudas.

Básicamente existen tres grupos de personas de las que han estado recibiendo el insumo de información sobre el proceso. Estos son los scouts, los agentes (que se hacen llamar ‘advisors’) y los fanáticos y/o padres ‘expertos’ en la materia.

Hablaré sobre los scouts en este espacio. La gran mayoría de los scouts son muy buenos y demuestran siempre un alto nivel de profesionalismo.

Independientemente que tipo de scout sea, bueno o malo, todos quieren una respuesta honesta de parte de los padres y prospectos referente a sus intenciones de firmar al profesionalismo. Mi consejo es que sean sinceros con ellos y más importante aun con ustedes mismos.

El punto más crítico del proceso es sobre la cantidad de dinero por la cual estarían dispuestos a firmar. Primero deben buscar información sobre el dinero promedio que se ofrece en cada selección y luego determinen si estarían de acuerdo con una oferta que ronde esa cantidad. Todo esto debe sopesarse antes de ser seleccionado, de esta forma ya ustedes como familia tienen un plan de acción. Esto les da una idea antes del sorteo y estarían mucho más preparados para el traumático proceso de negociación.

Algo que deben saber es que las organizaciones toman la decisión de seleccionar los peloteros a base de sus habilidades, número uno, y segundo por lo que llaman signability.

El signability no es otra cosa que tener una idea por la cantidad de dinero por la cual el pelotero estaría dispuesto a firmar. Es por esto que deben ser honestos en sus respuestas a los scouts. No tienen que decirles cantidades concretas. Una contestación aceptable sería, ‘Estaré dispuesto a negociar lo que la quinta ronda ofrezca’… o la sexta o la décima. Eso depende de lo que ustedes determinen. Si no están dispuestos a firmar por menos de un millón de dólares, también déjenlo saber. Lo que deben evitar es decir que no aceptaran una oferta por menos de una cantidad, cuando no es cierto. Esto en vez de ayudar, podría afectar adversamente su selección.

Muchos prospectos expresan abiertamente una cantidad específica independientemente de la ronda de selección. Esta estrategia está muy bien, vuelvo y recalco si esa será su intención verdadera.

Para terminar el tema de los scouts, si alguno de ellos les dice con certeza en que ronda van a ser seleccionado, probablemente no sabe de lo que está hablando. El trabajo de ellos es evaluar las habilidades del prospecto y expresar su opinión sobre qué tipo de jugador serás. Existen innumerables factores para la selección de un jugador que están fuera del control de los scouts.

Quiero aclarar que tengo el más alto respeto hacia la gran mayoría de nuestros scouts, fui uno de ellos por más de 15 años. Sin embargo me preocupa esa minoría algunas veces le hacen daño a la reputación de la profesión con sus acciones.

Discutiré otros temas en mis próximos escritos. Déjenme saber sobre algún punto que quisieran aclarar.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Roy Halladay vs Josh Johnson; Prospectos

El pasado martes fui testigo en fila privilegiada del enfrentamiento de dos de los mejores lanzadores de nuestra época, Roy Halladay (Filadelfia) y Josh Johnson (Florida). ¡Que juegazo!

Toda la preparación física, mental y emocional de estos dos atletas estuvo de manifiesto en ese juego. La tensión de los jugadores, dirigentes, coaches, narradores y fanáticos era evidente. Sabíamos muy bien que el margen para errores era mínimo. Todo el mundo en su más alta concentración y entrega en sus ejecutorias.

Realmente fue una de las mejores experiencias que he disfrutado en mi corta carrera como dirigente a este nivel. Disfrute cada segundo del juego.

El partido estuvo empatado a una carrera hasta la octava entrada donde anotamos una para tomar la ventaja. Emocionante por demás. Como complemento a todo esto fue que salimos victoriosos logrando vencer al equipo que muchos expertos lo catalogan como el equipo a ganar el campeonato. Vencimos al mejor lanzador del béisbol y al equipo favorito para esta temporada. Esto nos da una credibilidad inmediata, dejando demostrado que nuestro equipo va en serio para el 2011.

Tenemos que mantener nuestro enfoque a diario. Es aquí que descansa el verdadero reto. La consistencia que demostremos por los próximos cinco meses de campaña. Estamos más que dispuesto a asumir el reto.

En otra nota; he podido mantenerme al tanto de algunos eventos deportivos interesantes que están sucediendo en Puerto Rico. Por ejemplo la celebración del ‘Torneo de Excelencia’, evento que aglutina los mejores prospectos del patio con miras a firmar al profesionalismo.

Leyendo algunas noticias y dialogando con algunos scouts y hombres de béisbol en Puerto Rico, me dicen que la cosecha para este año y en los venideros se perfila positivamente. Por esto felicito a todos los involucrados en el desarrollo del béisbol en la isla. Como siempre, felicitaciones especiales a los que llamo con mucha estima 'héroes anónimos’. Felicidades a los coaches que invierten su tiempo desarrollando diariamente las habilidades de nuestros jóvenes prospectos y no prospectos.

A los jóvenes y padres de estos atletas les deseo mucha suerte en el venidero sorteo de agentes libres. Es un momento bien importante en las vidas y carreras deportivas de estos jóvenes y es por eso que deben tomar el tiempo de educarse sobre todo el proceso y lo que significa ser un profesional del deporte.

Deben entender que al firmar ese contrato se ponen en posición de exigir de ustedes mismos lo mejor de sus habilidades físicas, mentales y emocionales. Es una de las carreras deportivas más exigentes. El reto de alcanzar su potencial físico y mantener la concentración y el enfoque diariamente por un periodo de ocho meses requiere mucha preparación, fortaleza mental y dedicación.

Créanme cuando les digo que el mayor obstáculo que se les presenta a los prospectos es la habilidad que tengan de enfrentar la vida de un pelotero profesional fuera de casa. Se necesita disciplina personal y profesional, carácter, coraje y valentía para sobrellevar los llamados fracasos que se les van a presentar en el camino.

Por ejemplo cuando en algún juego en particular reciban cuatro ponches en cuatro turnos, o cuando en dos entradas lanzadas le anoten nueve carreras. Ni mami, ni papi, ni la novia van a estar ahí con ustedes en esos momentos. Necesitan creer en sus habilidades y demostrar el deseo de seguir trabajando para elevar su nivel de juego.

Recuerden esto porque es en estos momentos que su estado anímico va a estar más expuesto y frágil a las tentaciones que presenta la vida fuera de casa. La fortaleza mental y compromiso personal, familiar y patriótico les van ayudar a sobrellevar estos momentos.

A los que no sean seleccionados, recuerden que no es el fin del mundo. Continúen trabajando, no serían los primeros ni serían los últimos que podrían disfrutar de una larga carrera en las Grandes Ligas sin haber sido escogidos en el sorteo. Buena suerte a todos.

sábado, 7 de mayo de 2011

John Johnson


No es secreto que el cuerpo monticular de los Marlins ha sido el factor que nos ha llevado a tener el mejor récord en la historia de la franquicia en los primeros 25 partidos de la temporada.

Tanto los lanzadores iniciadores como relevistas se merecen todo el crédito por tal actuación. Pero entre ese destacado grupo merece mención especial nuestro estelar iniciador Josh Johnson.

Josh hizo algo nunca antes logrado en la historia moderna (comenzando en el 1900) de la Grandes Ligas. Para el mes de abril apenas permitió 18 indiscutibles en 41 entradas lanzadas. El récord estaba en manos de nada menos que del miembro del ‘Salón de la Fama’ Nolan Ryan quien había permitido 19 indiscutibles para este mes. Esta estadística incluye solamente lanzadores con por lo menos 40 entradas lanzadas o más.

Quiero aprovechar este momento para presentarles a ustedes una radiografía del componente atlético que es Josh Johnson.

El derecho de 27 años de edad y 6’7” de estatura fue seleccionado en la cuarta ronda del draft del 2002. Hizo su debut en las Grandes Ligas en el 2005, pero fue en el 2006 que se estableció como lanzador a este nivel. En agosto del 2007 se sometió a la cirugía común en el béisbol conocida como el UCL por sus siglas en inglés (ulnar collateral ligament reconstruction). En el ambiente deportivo es mejor conocido como la cirugía de ‘Tommy John’. No es otra cosa que el reemplazo de un ligamento del codo con un tendón de otra parte del cuerpo de la misma persona, frecuentemente del antebrazo, hamstring, la rodilla o el pie.

Para el año 2008 luego de más de 10 meses de recuperación Josh estaba lanzando de nuevo en las Grandes Ligas.

Lejos de afectar la fortaleza del brazo de Josh la intervención quirúrgica lo fortaleció al extremo que actualmente está lanzando más fuerte que antes.

La recta de Johnson está catalogada por los expertos como la tercera más potente de las Grandes Ligas. La primera y segunda posición pertenecen al dominicano Ubaldo Jiménez (Rockies de Colorado) y Justin Verlander (Tigres de Detroit) que lanzan la recta a un promedio de 96.1 y 95.4 millas por hora respectivamente. Johnson lanza su recta a 94.9 mph.

Lo que hace de su recta más efectiva que las demás es el ángulo en que la lanza y la localización de sus lanzamientos.

Utilizando la inmensidad de su estatura el ángulo con el que el lanzamiento se aproxima hacia el bateador es uno en picada, lo que llaman en inglés el ‘downhill angle’. Esta característica es una gran ventaja para el lanzador ya que el bateador apenas puede ver la parte de arriba de la bola. Si le añade que es lanzada a casi 95 mph a una distancia de menos de 60 pies es un lanzamiento bien cerca de invisible para el bateador.

Añadiendo calidad a sus lanzamientos se encuentra el control que Josh demuestra en cada uno de ellos. En palabras sencillas coloca la bola donde quiera y cuando quiera; adentro, afuera, arriba, abajo.

La diferencia de Josh Johnson de este año es que ha añadido otro elemento a su ya de por si efectiva forma de lanzar. Ha aumentado el repertorio de sus lanzamientos. Él contaba ya con su recta, sinker, cambio y slider. Para el poco agrado de los bateadores está tirando una curva lenta de 80 mph.

Cuando el bateador está preparándose para batear la recta más incómoda de las Grandes Ligas a 95mph, o quizás pensando en el slider a 90mph, de momento le tiran una curva 15mph menos de lo esperado. Esto mantiene a los bateadores, literalmente fuera de balance.

Josh Johnson fue seleccionado el ‘Lanzador del mes’ en las Grandes Ligas con una efectividad de 0.88 (carreras permitidas en cada nueve entradas), 39 ponches en 41 entradas, y apenas 18 indiscutibles permitidos. Los bateadores tienen un raquítico promedio ante sus lanzamientos de .130.

A nuestros jóvenes lanzadores en Puerto Rico tomen nota de algunas de las características necesarias para lanzar en el mejor béisbol del mundo. No tomen en consideración la velocidad pues no todo el mundo lanza 95mph, pero consideren trabajar en el ángulo, localización, control y repertorio de sus lanzamientos como base para ser efectivos.

A los prospectos bateadores, muy buena suerte.

miércoles, 27 de abril de 2011

Carácter, la sexta herramienta


Ya casi terminando la cuarta semana de temporada hemos disfrutado de una buena arrancada. Apoyados en nuestro cuerpo monticular en los primeros 22 juegos tenemos récord de 15 ganados y 7 perdidos.

De esas 15 victorias 10 han sido viniendo de atrás. Esto demuestra lo que hemos venido pregonando desde los campos de entrenamiento, la importancia de dominar los fundamentos básicos para poder ganar los juegos cerrados. En cada uno de esos juegos podría señalar por lo menos una jugada llamada rutinaria que se hizo o se dejo de hacer y fue clave en el desenlace final del juego.

Otro elemento que sobresale en el equipo es lo que mi amigo Mako Oliveras reconoce como la sexta herramienta, la mente. Las primeras cinco son cualidades físicas como la velocidad, bateo, poder, defensiva y fortaleza del brazo.

La fortaleza mental de un atleta y en este caso de un pelotero de Grandes Ligas es tan o más importante que las habilidades físicas. Tomando en cuenta que en el béisbol profesional se juega casi todos los días por espacio de siete meses, contando los campos de entrenamiento, el temple y determinación del individuo de poder mantener la energía durante el juego es bien difícil.

Bajo estas exigencias unas habilidades físicas promedio con una buena fortaleza mental sobresaliente son suficientes para que un pelotero pueda llegar a jugar en las mayores. Lo inverso también es cierto. Los peloteros con sobresalientes cualidades físicas pero débiles de mente y/o carácter no aguantan el empuje diario de una temporada completa.

En mi opinión esta es una de las razones principales del decaimiento de jugadores puertorriqueños en las Grandes Ligas.

La gran mayoría de nuestros jóvenes carecen de la preparación técnica, física y/o mental para someterse a las largas temporadas que requiere el béisbol profesional. Contrario a nuestros hermanos dominicanos que desde temprana edad juegan o practican el juego siete días a la semana, los nuestros apenas juegan dos juegos semanales y con suerte se reúnen a practicar una vez cuando hay parques disponibles.

Fundamento esta observación con los años de experiencia que llevo trabajando con jugadores profesionales de diferentes nacionalidades, incluyendo a los puertorriqueños.

Lejos de menospreciar nuestro talento, quiero llevar una voz de alerta a todos esos jóvenes con aspiraciones a llegar ser un día jugadores de Grandes Ligas. Esta crítica constructiva la quiero llevar por igual a los entrenadores, padres y organizaciones deportivas. Presten atención a fortalecer el carácter y la fortaleza mental de nuestra juventud y no se limiten al aspecto técnico del juego.

Por otro lado quiero compartir una experiencia inolvidable que tuve este pasado fin de semana cuando los Marlins tuvimos en concierto a los ‘Mulatos del sabor’, El Gran Combo de Puerto Rico.

El maestro Rafael Ithier y Eddie Perez realizaron el lanzamiento de la primera bola previo al encuentro. Aquí tuve la oportunidad de dialogar con ellos y quede bien sorprendido de lo mucho que sabe Don Rafael Ithier de béisbol. Es un fanático acérrimo. En un momento de posar para la foto junto a Don Rafa, sentí como si tuviera nuestra bandera a mi lado y es que El Gran Combo es Puerto Rico.

A mí me gusta mi pueblo, a mi me gusta mi gente. Mi pueblo que tiene herencia, indio, español y africana; mi pueblo que está de pie buscando un nuevo mañana, orgulloso de su esencia latinoamericana.

lunes, 18 de abril de 2011

Corrección:

En la entrada titulada ¡Ya es tiempo!, menciono a Roberto Clemente como el primer latino en ganar el premio del ‘Jugador Más Valioso’. Agradezco al amigo e historiador Jorge Colón Delgado que me corrige e informa que el primer latino en ganar el premio lo fue el cubano Zoilo Versalles en el año 1965. Roberto Clemente fue el segundo.